En 1984, Elina Katsman visitó Samaná y se encontró con una realidad difícil de ignorar: niños con dolor, sonrisas afectadas por caries y una falta de acceso a atención dental. Lo que comenzó como una experiencia impactante se convirtió en un propósito de vida.
Desde entonces, el compromiso de "Sonrisas" ha sido acercar la salud bucal a comunidades que necesitan atención, prevención y acompañamiento.