Jael, de 16 años, vivía en un entorno marcado por la inestabilidad económica y la falta de oportunidades. Gracias al programa, pudo adquirir conocimientos técnicos y habilidades prácticas en asistencia dental, además de fortalecer su confianza y desarrollo personal.
Según sus propias palabras:
Hoy Jael cuenta con herramientas que le permiten proyectarse hacia un futuro laboral más estable y continuar desarrollándose en el área de la salud oral.